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Mejora el tiempo en la zona mediterránea con excepciones

Las siete posturas que renovarán y mejorarán tu vida sexual

La mayoría de las parejas acaban cayendo en un sexo programado con los mismos preliminares y posturas. Para animar tus encuentros sexuales, prueba algo nuevo
Esta rutina puede mejorar la experiencia sexual con tu pareja. | Cedida

 

El sexo con tu pareja puede convertirse en monótono y sabemos que eso puede ser muy desalentador. Pero el hecho de probar cosas nuevas nos pone nerviosos de una forma difícil de describir. Abandonar nuestra zona de confort nos coloca en una situación vulnerable que muchas veces preferimos no experimentar.  Con tal de ahorrarse el mal trago de adentrarse en terreno erótico desconocido, la mayoría de las parejas acaban cayendo en un sexo programado por ambas partes: mismos preliminares, las posturas que ya saben que les funcionan y los trucos compartidos para animar el encuentro. 

 

Según recoge ‘El Confidencial’, eso fue lo que les pasó a Jack y Mira —nombres ficticios— quiénes después de once años juntos, tenían una vida sexual activa y saludable pero que, al haber caído en la monotonía, a la larga les estaba resultando aburrida. Para aparcar la pesada comodidad de la rutina, el matrimonio aceptó el desafío marcado por el portal 'Prevention' para probar una nueva posición sexual cada noche durante siete días. «Eso son más relaciones sexuales de las que normalmente tenemos (de 2 a 3 veces por semana), pero estábamos listos para ser creativos y flexibles (en sentido literal)», señala Mira. Aquí os dejamos las posturas diarias del reto: 

 

Día 1: la mantequilla

Cuando Mira le contó a su marido que conocía la postura porque la había visto en una escena porno, él soltó una sonora carcajada, y rápidamente se pusieron a ello. Se trata de una posición avanzada en la que ella se acuesta de espaldas con las piernas en el aire y los tobillos al lado de la cabeza de su pareja. Él, en cuclillas, no tiene más que agacharse sobre ella para introducir el pene. El movimiento del hombre es similar a cómo se hacía antiguamente la mantequilla, de ahí su nombre. 

Día 2: la carretilla

Para practicar la clásica carretilla el hombre se pone de pie mientras que la mujer está apoyada sobre sus manos y rodillas. Entonces, él la levanta por los tobillos tirando de sus piernas hacia arriba pegándolas a su cuerpo, lo que ayuda a conseguir una penetración profunda. Por descontado queda que la postura requiere destreza y fuerza suficiente en los brazos tanto de él como de ella. «Honestamente, fue incómodo permanecer en esta posición durante mucho tiempo, pero fue divertido mientras duró», argumenta la mujer.

 

Día 3: el sapo

Se trata de una versión actualizada del perrito, una de las posturas más comunes en los dormitorios. En este caso, la mujer se tiene que recostar sobre sus manos y rodillas, y mantener la cadera levantada: él hará el resto. El movimiento permite además una penetración más profunda que en otras posturas y deja las manos libres de la mujer para estimular su clítoris. «A ambos nos gustó esta, puesto que no es muy complicada y lo suficientemente diferente como para escapar de la rutina y especiar nuestra vida sexual", señala la mujer».

 

Día 4: la silla invertida

La silla invertida. | El confidencial

 

Es la posición más recomendada para principiantes. Jack y Mira la solían hacer cuando empezaban a salir, por lo que volver a hacerla fue una experiencia —además de erótica— algo nostálgica. En esta postura el hombre está sentado en una silla y la mujer se pone encima. Ella es quien controla los movimientos al levantarse y sentarse. 

 

Día 5: la vaquera

La pareja decidió en el quinto día del desafío invertir los roles de género con la postura de la vaquera. «Al principio se me hacía un poco raro ver a mi marido en una posición tan femenina, pero las sensaciones fueron tan intensas que los dos llegamos al orgasmo en un santiamén», asegura Mira. A la mayoría de las mujeres les suele gustar estar arriba (el poder es siempre un afrodisíaco embriagador), pues les permite tener un mayor control del ritmo y la profundidad de la penetración. Al estar ella encima, el hombre también tiene fácil acceso a su clítoris y puede estimularlo con sus manos. 

 

Día 6: la 'concha'

La 'concha. | El confidencial

 

La mujer se tiene que acostar con las piernas levantadas hasta arriba y los tobillos cruzados por detrás de su cabeza. Se trata de una posición cara a cara, muy visual, que no solo sirve tanto para la penetración como para estimular el clítoris. «No hay posiciones sexuales que me hayan dejado más expuesta que esta, estaba totalmente abierta para Jack», confiesa Mira.

 

Día 7: la silla (cara a cara)

Para la última noche, la pareja reservó la postura más íntima. Después de esta maratón de sexo, qué mejor que una posición sin mucho esfuerzo físico. Consiste en que él se siente en una silla o en el borde de la cama y ella, sobre él, cruce sus piernas alrededor de su cuerpo. Y, por supuesto, deja las manos libres para que vayan donde quieran. 

 

La experiencia a lo largo de los siete días no solo amplió su catálogo de ideas, sino que también encendió su vida sexual. Para la próxima, quizá deberían probar a liberarse de horarios estrictos y abrazar el prometedor potencial del sexo en un momento mucho mejor del día: la mañana.