Diarioespaña

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

PREVISIÓN SÁBADO

Mejora el tiempo en la zona mediterránea con excepciones

Los médicos tras las mallas vaginales instan a sus pacientes a practicar sexo anal

Al menos 700 mujeres fueron víctimas de la prótesis

 

Algunas de las víctimas de los transplantes | Cedida

 

Según informa ‘el Español’, actualmente se está llevando un macrojuicio en contra de la empresa ‘Johnson & Johnson’, debido a las secuelas de 700 mujeres australianas que se practicaron implantes de mallas transvaginales. Dichas intervenciones las incapacitaron para tener relaciones sexuales, razón por la cual muchas se personaron en el centro en busca de una solución. La respuesta de los responsables fue cuanto menos ultrajante, pues los doctores solo se limitaron a recomendarles el sexo anal como alternativa y solución. La revelación quedaba expuesta gracias a la filtración de los correos electrónicos de los desarrolladores del implante y del Senado australiano, responsable de sacar a la luz el caso.

 

 

Sobre las mallas en cuestión, se estima que al menos 100.000 mujeres fueron tratadas con ellas: un producto de poliuretano diseñado para introducirse en las paredes vaginales con el fin de reforzar el suelo pélvico; su principal uso clínico es el tratamiento de incontinencias urinarias y casos de prolapsos. Este implante, en realidad, no es nuevo ya que se llevan practicando este tipo de intervenciones desde los años 90, no obstante, es este modelo en concreto, el ‘Prolift’, el que ha causado mayores problemas. Lo comercializa Ethicon, una filial de la compañía, y ha sido el causante de dolores agudos, heridas graves y numerosas infecciones en sus pacientes. Una de ellas, describía la sensación de la siguiente manera: «Me atravesó como un rallador de queso». La problemática, además, radica en el hecho de que la intervención no puede revertirse y la malla, por su proximidad a los nervios no puede ser retirada.

 

Malla vaginal | Arsenal Terapéutico