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Más de una treintena de españoles se han sometido a un blanqueamiento de pene

Deben realizarse tres sesiones para obtener resultados eficaces, de 1.500 euros cada una

Desde el 2016, el Instituto Médico Láser de Madrid ha registrado más de una treintena de pacientes que han solicitado blanquearse el pene. Esta tendencia, cada vez más instalada en España, viene de Tailandia, siendo un movimiento que se asoció a la comunidad LGTB. Sin embargo, aquí son los jóvenes de entre 20 y 35 años, la mayoría heterosexuales, quienes se han apuntado a la moda de rebajar los tonos de la piel de esa zona del cuerpo.

La información la trae ‘La Vanguardia’, después de hablar con el doctor Emiliano Grillo, del mencionado centro sanitario. Para justificarlo, indicó que «racialmente, hay personas con piel muy clara que tienen las zonas genitales muy oscuras», reconociendo que les resulta un impacto estético desagradable, el cual los lleva a realizar este tipo de prácticas, con el objetivo de homogeneizar el color de su cuerpo.

«El blanqueamiento de pene no está asociado a la homosexualidad», añade el especialista, rechazando así que se respete la tendencia del país asiático. Además, tampoco se trata de personas del «sector porno», sino que únicamente es una tendencia creciente en el país, sin un sector específico. «No sucede lo mismo en el caso del blanqueamiento de ano, un procedimiento vinculado a sectores muy diferentes», sentenció el doctor.

Una técnica cara y repetitiva

Cada sesión para rebajar el tono de la piel puede representar un coste de 1.500 euros. Sorprendentemente, Emiliano Grillo asegura que «no lo realizan sólo las clases altas», sino que detalla que se está comunizando entre diferentes sectores de la sociedad, quienes «buscan formas de financiarlo». Añade que, para quienes piden la intervención, «es un problema grave».

La técnica no es de gran complejidad. Una anestesia local y un láser de despigmentación es todo lo necesario para aclarar la piel. «Igual que cuando borramos un tatuaje, detalla el especialista, quien indica que es un procedimiento no superior a los 20 minutos, el cual es «un poco doloroso». «Salen unas costritas, pero en 5 o 10 días estás recuperado», añade.

Además, el doctor Grillo informó que, normalmente, los pacientes requieren un mínimo de tres sesiones para que los resultados sean óptimos, mimetizando el color del resto del cuerpo. Además, cada dos años es importante realizar una revisión, «porque la pigmentación es una cuestión genética y, con el tiempo, la zona se va repigmentando», motivo por el que su aplicación deberá mantenerse a lo largo del tiempo.