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Una mujer deja de trabajar para amamantar a su novio de 36 años

Jennifer asegura que le da el pecho a su pareja cada dos o tres veces desde hace dos décadas, cuando nació su hija
Jennifer dejó de trabajar para amamantar cada 2 horas a su novio Brad, de 36 años | The Sun

 

Una mujer estadounidense ha tenido que dejar su trabajo por una razón inexplicable para la mayoría de la sociedad, aunque para ella es algo primordial en su vida. Jennifer Mulford, de 36 años, residente en Atlanta, EE.UU., ha dejado de trabajar para amamantar a su pareja sentimental, de su misma edad. 

La historia de Jennifer salió a la luz en 2016 a raíz de una entrevista al medio ‘The Sun’, y ahora se ha vuelto a viralizar. La mujer y su novio, Brad Leeson, están realmente felices de su relación de Amamantamiento Adulto, tal como se conoce esta práctica en la que una mujer da el pecho a una persona adulta. 

Deja el trabajo para amamantar a su novio de 36 años

Todo empezó cuando hace casi dos décadas tuvo a su primera hija. Era madre soltera y se dio cuenta de que lo que realmente le excitaba era la estimulación de sus pezones. En foros de Internet encontró este tipo de práctica que consiste en amamantar a una persona adulta para la satisfacción sexual, pero también personal. Finalmente, encontró al candidato idóneo. 

Ninguno de los hombres aficionados a beber leche materna le gustaba, pero entonces pensó en un antiguo novio de instituto al que le gustaban los pechos muy grandes. Brad aceptó encantado la proposición de Jennifer, pues la leche materna era ideal para su estilo de vida, el culturismo, pues le aportaba grandes beneficios para la salud. 

Desde entonces, la pareja lleva casi 20 años con su relación de Amamantamiento Adulto. «Es un vínculo natural entre un hombre y una mujer. No hay nada más relajante que tener algo aferrado a ti, nada en absoluto», aseguró la mujer al medio citado. Además, reconoció que dar de mamar a su pareja de 36 años también les proporcionaba mayores relaciones sexuales, unas «seis de cada siete veces» que le da el pecho. 

 

Jennifer amamantando a su pareja Brad | The Sun

 

Debe darle leche materna de su pecho cada 2 o 3 horas

Pero su vínculo con la lactancia ha sido tan fuerte que incluso Jennifer tuvo que dejar de trabajar. En 2016 apuntó que le daba cada 2 o 3 horas el pecho a Brad, sin importar en el sitio que estuvieran, algo que le resultó incompatible con su jornada laboral. 

Cabe desatacar que para que los senos de Jennifer sigan produciendo leche se ha tenido que someter a varios tratamientos hormonales y métodos. Para Brad, beber leche del pecho de su mujer «es más un vínculo personal, es más un compromiso, algo íntimo... Dos personas siendo una». Además, también duerme prendido del pecho: «Procuramos dormir así… es lo más hermoso»