Diarioespaña

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

Toda la verdad sobre el día a día de las personas adictas al sexo

Este comportamiento sexual compulsivo puede entorpecer la vida diaria de las personas que lo sufren
Las personas adictas al sexo sufren en su día a día. | Cedida

 

Un joven universitario asegura que padece lo que se conoce como hipersexualidad desde los 13 años. Según relata el joven, «el porno es como la cocaína. Soy un adicto y no puedo parar».

 

Ahora trata esta enfermedad a base de medicamentos para la depresión para intentar evitar llegar a los 50 orgasmos al día. Sí, han leído bien, 50. Un hecho que le ha acabado provocando un aumento de ansiedad, depresión y fracaso escolar con el paso de los años, tal como revela ‘El Confidencial’.

 

Cabe señalar que con la gran oleada de noticias sobre abuso sexual, la adicción al sexo ha vuelto a surgir como uno de los temas más hablados del momento. Por eso mismo, es importante señalar que esta enfermedad no ha sido reconocida por los psiquiatras ni tampoco ha sido publicado nunca en el manual que realiza la Asociación Psiquiátrica Estadounidense.

Este es el caso de este joven y de más de 1.500 personas que Michael Walton ha encuestado para un estudio sobre este problema. El investigador de la Universidad de Nueva Inglaterra en Australia ha asegurado que la adicción no se basa en la cantidad específica de orgasmos que tengas, sino en si este comportamiento sexual crea o no ansiedad.

 

Muchas de estas personas tienen problemas para controlar sus impulsos. | Imagen: Stokpic.

 

Aseguran que tienen «problemas para controlar sus impulsos»

Una mujer de 30 años es una de las encuestadas y explica que ella tiene trabajo y pareja estables, pero también un secreto: busca sexo casual en las aplicaciones móvil, se masturba tres veces al día y fantasea sobre relaciones sexuales con otros hombres.

 

Ella admite que lleva desde los 14 años así y que incluso le ha transmitido enfermedades de transmisión sexual a su marido. Reconoce que «tengo problemas para controlarme», pero asegura a los investigadores que «no tiene ni idea» de qué hacer al respecto.

Cabe destacar que la mayoría de personas que sufren este trastorno son hombres. Es el caso de otro de 42 años que relata que visita escorts dos o tres veces por semana y mantiene relaciones sexuales con personas desconocidas, tanto hombres como mujeres, en lugares públicos.

 

El hombre es padre de un hijo y asegura que prefiere las prostitutas a mantener una relación seria, ya que lo suyo no tiene nada que ver con el amor. Según explica, los resultados negativos de su hipersexualidad tienen más que ver con lo económico que con lo afectivo, algo que la encuesta de Walton niega por completo, ya que concluye que sufre niveles «extremadamente severos» de ansiedad y depresión.

 

Este trastorno no ha sido reconocido por los médicos como una enfermedad

Es importante destacar que pese a la presión de algunos terapeutas augurando consecuencias nefastas para estas personas adictas al sexo, este trastorno todavía no ha sido reconocido como una enfermedad.

 

Cuando un medio estadounidense preguntó sobre las razones a Charles O’Brien, profesor de psiquiatría de la Universidad de Pensilvania, aseguró que no existen pruebas científicas rigurosas de que este comportamiento sexual afecte al cerebro de la misma forma que si lo hacen las drogas o el alcohol.