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Una joven rescata un husky y luego él la salva de un maltratador

La joven se llama Amanda
Imagen de Amanda y su perro, Kyro. | Instragram.

  

Hay historias que cuando las encuentras sientes la enorme necesidad de compartirlas con los demás, y esa es precisamente una historia de las que te tocan el corazón y te hacen reflexionar sobre tu papel en el mundo. Según explica la dueña del perro «encontré a Kyro a través de un anuncio que habían publicado en Internet. Su madre abandonó a Kyro y sus nueve hermanos. El propietario publicó su situación pidiendo ayuda para poder criar a sus cachorros. En cuanto lo vi no me lo pensé dos veces y ayudé a darle leche con biberones, cuidando y encontrar en una nueva casa. Kyro terminó en casa conmigo porque cuanto quise darme cuenta, ya me había enamorado de este perro».

Cuando Amanda Tromp adoptó a Kyro, se encontraba atrapada en una relación tóxica. Recibía constantes malos tratos, tanto físicos como psicológicos, por parte de su pareja, y había perdido toda la esperanza de poder escapar. Kyro se convirtió en una fuente de energía e inspiración para seguir luchando por su vida.

 

Después de varios meses saliendo de paseo y yendo de aventuras, Amanda encontró una profunda pasión por la fotografía. Capturar los mejores momentos de sus viajes juntos se convirtió en su inspiración y le dio coraje para encontrar la felicidad y la fuerza de nuevo. Parece que encontró en sus aventuras diarias una forma de empezar a curarse por dentro y por fuera. Su madre los llamó «Goldilocks and the Wolf», rizos de oro y el lobo. Con su larga cabellera rubia y el precioso color del perro el nombre les iba como anillo al dedo. Se convirtió en su nombre de Instagram y de su negocio familiar, tal como explica Rolloid.

 

Imagen de Amanda y su perro, Kyro. | Instragram.

A través de las lentes de su cámara trataba de capturar estos momentos de «cuentos de hadas» que veían en sus aventuras cuando salían juntos. Juntos aprendieron a detenerse y disfrutar de los momentos más simples, ya que eran los mejores momentos. Tal como explica Amanda, «con Kyro a mi lado he aprendido a ser valiente y probar nuevas cosas que nunca había pensado antes. Por ejemplo, levantarme a las tres de la madrugada para ir de excursión a la montaña y ver ascender el sol durante su salida».

 

La felicidad de Kyro y Amanda se ha convertido en el reflejo de ambos. Centrarse en la fotografía le ayudó a abrir los ojos a todo este mundo que la rodeaba. Los colores, los paisajes, todos los lugares parecían más brillantes y llenos de vida. La propietaria continúa explicando que «Kyro se ha llevado todos mis miedos y pudo ver a través de mi alma. Me mostró la persona que yo no era capaz de ver dentro de mí. Me ha ayudado a convertirme en quien siempre he querido llegar a ser. Es complicado observar a mi perro a los ojos y no ver un alma vieja allí dentro. Sus ojos son como mirar a alguien que hubiera vivido más de cien años».

 

El perro nunca se separaba de su propietaria, y debido a su gran tamaño, la antigua pareja de Amanda no se atrevió a ponerle más la mano encima, y ​​encontró coraje suficiente para poner punto final a la su relación. Siendo que la agradece todo en esta vida a su fiel compañero, su perro. Por Amanda no ha sido nada fácil revivir todos sus malos momentos que vivió en el pasado con los abusos de su pareja, pero su objetivo es poder ayudar al resto de personas que se encuentren en la misma situación que consigan la fuerza y la inspiración necesaria para poder continuar luchando con su vida. Para ayudarles a ver que hay un final feliz después de todo este horror que hay que sufrir a diario, y que algún día se podrán reencontrarse a sí mismos de nuevo.

 

Imagen de Amanda y su perro, Kyro. | Instragram.