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Una mujer, sin dinero para alimentar a sus hijos, acude a un supermercado y pide ayuda

La mujer escapó de los abusos de su marido
Una mujer sin dinero acude a un supermercado y pide ayuda. | EspañaDiario

 

Sin dinero para comer. Una mujer escapa de los abusos de su marido, acompañada de sus dos hijos de cinco y dos años. Pronto consigue alquilar un piso, pero a la hora de llenar la nevera no tiene ni un céntimo. Asustada, tras noches sin dormir, decide acudir a un supermercado y pedir ayuda. La historia, que se ha hecho viral, la cuenta una cajera a través de una carta que publicó en las redes sociales. 

«Solo llevaba en esa tienda unos siete meses cuando una mujer entró con dos niños pequeños. El menor tendría unos dos años y el mayor quizás tuviese unos cinco. La madre parecía muy asustada, su pelo estaba hecho un desastre y juraría que no había dormido durante varios días. Bueno, llegó el momento en el que se me acerca y me pide ver al gerente de la tienda, así que lo llamé inmediatamente.

 

Sin querer, mientras hacía mi trabajo oí a aquella mujer hablar con mi jefe. Contaba cómo había escapado de los abusos de su marido y que ahora mismo se encontraba en la ciudad de al lado donde había encontrado un apartamento, pero por desgracia no tenía nada que comer ni para ella ni para sus hijos, por lo que le pidió desesperadamente ayuda.

El gerente de la tienda le dijo entonces que cogiese un carrito y lo llenase hasta arriba de comida. Media hora más tarde, la mujer llegó a la caja donde me encontraba y me pidió que llamase de nuevo al gerente. Cuando llegó, mi jefe me hizo pasar todos los artículos por la caja registradora para luego pagarlo todo de su bolsillo. Más tarde, me pidió que fuese a su oficina y le dijo a la mujer que esperase allí.

 

Me dijo que quería que la ayudase a meter las bolsas en su coche y que le diera la nota que estaba escribiendo en ese momento. Me dio el papel y acompañé a la mujer hasta su coche. Después de ayudarla a cargar las cosas, le entregué la nota que me había dado mi jefe. En ese instante rompió a llorar. Yo, asustada, le pregunté si se encontraba bien, entonces, ella me dio la nota para que la leyese. Básicamente era una nota diciéndole que sentía la situación en la que es encontraba, y que si necesitaba un trabajo para poder salir del paso, podía volver en unos días para trabajar en la tienda.

 

No hace falta decir que a los pocos días aquella mujer apareció por la tienda y ahora trabaja muy a gusto con nosotros. Esta es una de las muchas razones por las que me encanta la tienda en la que trabajo y por lo que pienso que tengo al mejor jefe del mundo».