El Gobierno prohibirá la venta de coches gasolina, diésel e híbridos en 2040

El Gobierno sigue firme en seguir el Acuerdo de París
Imagen de archivo de una cola de vehículos. | Cedida

 

A partir de 2040 en España no se podrá matricular cualquier tipo de «turismo o vehículo comercial (furgoneta)» que emita dióxido de carbono (CO2).

Esta medida se toma teniendo en cuenta que el dióxido de carbono es el gas más dañino para nuestro planeta y el principal causante del efecto invernadero.

Así, el veto va a cubrir la totalidad de vehículos que funcionen con diésel, gasolina, hibridos e incluso los que funcionen mediante gas natural. Tan solo los coches eléctricos, los que funcionen a partir de hidrógeno o algún tipo de carburante 100% limpio y ecológico, podrán ser comercializados en España.

Este proyecto ha sido explicado a los partidos políticos por parte del Gobierno según el documento de trabajo de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

El objetivo de la ministra Teresa Ribera es que se abra un proceso en el que participen las comunidades autónomas, los municipios, los grupos políticos e incluso los sectores implicados y, de esta manera, poder llegar a la aprobación del proyecto de la nueva ley antes de la finalización del presente año.

En París se fraguó el acuerdo

El gobierno entiende que para que se asegure el cumplimiento por parte de nuestro país en base al acuerdo de París contra el cambio climático, se deben tomar medidas. Así, el Gobierno se ha fijado los objetivos de «ambición máxima» a partir de las directrices marcadas por la UE.

Para que en 2050 no sea visible por nuestras calles o carreteras ningún vehículo propulsado por carburantes sólidos o nocivos para el medio ambiente, desde el Gobierno entienden que es importante ese margen de 10 años para acabar de depurar los gases nocivos (de 2040 a 2050). Con todo, España piensa en cumplir las directrices pactadas en las que se pretende un nivel de emisiones cero.

El plan de la UE es poder contrarrestar el aumento de la temperatura del planeta. Las previsiones marcan que existirá un aumento de más de dos grados de temperatura.

Se espera que en 2030 en España ya existan un gran número de vehículos catalogados como vehículos con «nulas o bajas emisiones». La idea es que esto quede establecido en el Plan Integrado de Energía y Clima que debe ser entregado en Bruselas con fecha límite el 17 de diciembre de este mismo año.

Nuevos puntos de recarga

En cuanto a la popularidad del vehículo eléctrico, el Gobierno pretende establecer que todas las gasolineras estén obligadas a instalar puntos de recarga para vehículos eléctricos. A partir de los volúmenes de venta que existan, los plazos serán unos u otros.

Es decir, si se ha incrementado en gran medida el número de vehículos eléctricos que circulen por nuestro país, las gasolineras se verán más apremiadas a llevar a cabo los trabajos de integración de puntos de recarga limpios.

En otro orden, los municipios con una población superior a los 50.000 habitantes se verán obligados a crear zonas de emisiones bajas. A este tipo de zonas solo podrán acceder aquellos vehículos que cumplan con los requisitos mínimos de emisión de gases. Para ello, dispondrán de cinco años para llevar a cabo las medidas de actualización.

Se fija 2030 para que se cumpla el 70 % de renovables

Una de las bases del proyecto es que se pretende que en 2030 se cuente con un mínimo del 70% de generación del sistema eléctrico a partir de energías renovables. Para que se lleve a cabo, el Gobierno prevé que va a ser necesario «impulsar la instalación de un mínimo de 3.000 MW de potencia al año» a partir del año 2020.

La energía nuclear se queda sin espacio en el futuro

Imagen de una Central Nuclear activa. | Cedida

 

La energía nuclear va a quedar obsoleta en nuestro país. Tiene fecha de caducidad y, si no es tanto el año, lo que tiene fecha de caducidad es la prolongación de la vida útil de algunas centrales nucleares.

Según el PSOE, su intención es no prorrogar la vida de aquellas centrales que cumplan 40 años de edad. Se verá entonces si siguen sus propias directrices o, si al final, deciden tomar alguna medida que permita seguir activas algunas centrales.

Uno de los objetivos: eliminar el 37% de las emisiones nocivas en 10 años

Si todo funciona según lo previsto, en 2030 se verán reducidas las emisiones de CO2 un 37%. Esto es equivalente a una de cada tres toneladas de dióxido de carbono que emitimos actualmente.

Si finalmente el plan establecido surge efecto, se verá un 20% reducido el nivel de emisiones respecto al año 1990.

La UE no exige esos niveles de reducción de contaminación tan elevados, pero a raíz del informe de la ONU en el que se alerta del retraso de nuestro país en adoptar este tipo de medidas, España ha decidido tomar cartas en el asunto.

Lo que se verá afectado en primer lugar, en cuanto entre la ley en vigor, será el otorgamiento de nuevas autorizciones para la realización de actividades de exploración ni explotación de hidrocarburos. No se prestarán autorizaciones ni en tierra ni en las aguas pertenecientes a nuestro territorio.

Además, se prohibirá el fracking y más allá del 2040 no podrán seguir las explotaciones que tengan prorrogas en vigor.

Los incentivos que estarán prohibidos

No se podrán crear «subsidios o incentivos económicos nuevos que favorezcan el consumo de combustibles fósiles, es decir, ni gasolina, ni gas, ni diésel. Incluso se prevé revisar el régimen fiscal para poder «retirar a modo progresivo todas las ayudas y medidas que favorezcan su consumo».

Subida del impuesto sobre el diésel

El objetivo es igualar el impuesto del diésel al impuesto de la gasolina. Esta medida pretende entrar en vigor el próximo año.

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