Triana y Romeo, la asesina de Isabel Carrasco y el ladrón, una historia de amor entre rejas

Ambos presidiarios formalizaron su situación como pareja de hecho para disfrutar de permisos especiales
Triana, durante el juicio por la muerte de Isabel Carrasco
Triana, durante el juicio por la muerte de Isabel Carrasco | Cedida

Monserrat González y Triana Martínez, madre e hija que comparten espacios en la cárcel de Villanublo, en Valladolid. Ambas fueron sentenciadas en 2014 con 20 años de cárcel por el asesinato de Isabel Carrasco, la presidenta de la diputación de León. Cuatro años después de la condena, ‘El Español’ informa que, dentro de prisión, sus vidas han cambiado notablemente.

Sobre todo la de Triana, quien ha encontrado el amor entre rejas. Se trata de Romeo Cheralu, miembro de una mafia local de ladrones, a quien conoció en Mansilla de las Mulas, León. Después de que ambas mujeres fueran trasladadas de ese centro penitenciario, el hombre pidió también el cambio. Gracias a su imagen de preso modélico, se lo concedieron sin complicaciones.


Pareja de hecho

La relación entre ambos fue tan fructífera desde el inicio, que los llevó a formalizarla, estableciéndose como pareja de hecho. Gracias a ello, cuentan con los permisos especiales de los presos en esta situación, por partida doble: por parte de él y de ella. Semanalmente, todos los lunes, se ven mediante los cristales de la sala de comunicación del presidio.

Pero no es el único derecho con el que cuenta. Mensualmente, tienen derecho a dos vis a vis. Los presos comunes pueden solicitar este permiso una vez al mes, aunque su situación extraordinaria les permite duplicar este tipo de actividades. Es el único contacto físico que tienen durante esos 30 días, por lo que lo aprovechan hasta el último minuto.

Triana y Monserrat, su madre, durante el juicio
Triana y Monserrat, su madre, durante el juicio | Cedida

Amor entre rejas

Triana conoció a Romeo a las pocas semanas de haber entrado en prisión. El hombre, de nacionalidad rumana, cuenta con una buena reputación dentro del centro penitenciario, debido a su comportamiento modélico. No da problemas, no provoca disturbios, ni es revoltoso, elementos que le permiten contar con permisos especiales, debido a su condición.

Por su parte, Triana, es una mujer considerada «pija» dentro de la cárcel. Nadie en su círculo cercano podía imaginar que si situación terminaría de este modo. Sin embargo, las vueltas que da la vida la llevó a cometer el asesinato de Isabel Carrasco, llevándola a la cárcel y, paradójicamente, conociendo el amor entre rejas.



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