España Diario

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

Ana Julia, la pareja del padre de Gabriel, habló con un periodista de forma tranquila y fría justo antes de ser detenida

La mujer le dijo al periodista: «Ahora no puedo hablar, que tengo aquí a la Guardia Civil»
Ángel, el padre de Gabriel, con su pareja Ana Julia Quezada. | España Diario

 

No tenía ninguna preocupación. Ana Julia Quezada estaba tan tranquila, como si de un día normal se tratara. Se mostraba incluso amigable. Esa es la sensación que se puede obtener tras escuchar una conversación telefónica que mantiene con un periodista de ‘El Periódico’ mientras conducía el vehículo en el que llevaba, en el maletero, el cadáver del pequeño Gabriel Cruz.

 

 

Manuel Vilaseró, enviado especial de ‘El Periódico’ al lugar de los hechos, llamó por teléfono móvil al padre del pequeño, Ángel Cruz, pocos minutos antes del mediodía. Pero nada más llamar, se encontró con una gran sorpresa, puesto que fue Ana Julia Quezada la que se puso al teléfono.

 

La pareja del padre de Gabriel Cruz le explicó al periodista en cuestión que acababa de dejarle y que justamente se había llevado su coche. En el momento que ambos empiezan la conversación, ella tan tranquila y normal como si no pasara absolutamente nada, le explica al periodista que se encuentra conduciendo y en el momento que pueda, le dirá a Ángel que le llame para hablar con él.

«Espérate, ahora no puedo hablar, que tengo aquí a la Guardia Civil»

En ese instante, por la hora de la grabación y por lo que narra justo antes de colgar el teléfono móvil, parece ser que es cuando ya ha recogido el cuerpo sin vida de Gabriel, lo ha envuelto en una manta y lo lleva en el maletero.

 

En el momento de la conversación, no transmite la más mínima intranquilidad: «Espérate, ahora no puedo hablar, que tengo aquí a la Guardia Civil y al final me van a parar».

 

No se le nota nerviosa ni extraña en ningún instante de la conversación que mantiene con el periodista de ‘El Periódico’. Finalmente, se despide del periodista: «Venga, Manuel, ciao».

 

Unas palabras que en todo momento muestran frialdad y poca culpabilidad sobre lo que está haciendo, ya que continua hablando como si nada pasara y estuviera tranquilamente sentada en el sofá de su casa. Pero en realidad, Ana Julia Quezada estaba transportando el cadáver del pequeño Gabriel en el maletero de su coche.