Daniel se inventó que estaba secuestrado para esconder que estuvo seis días de fiesta

El joven estaba drogado y borracho, pero se lo inventó todo para que su jefe no se enterase de que había perdido las llaves del coche de su mujer
Imagen de Daniel P.A.
Imagen de Daniel P.A. | Cedida

 

Daniel P.A. apareció el pasado martes 23 de enero de 2018 alrededor de las siete y media de la tarde en la puerta de un colegio de Dos Hermanas, en Sevilla, con el rostro totalmente descompuesto,tal como explica 'El Español'.

 

El joven llevaba en las muñecas y en los tobillos unas bridas apretadas, además de un desgarro en la camiseta a la altura del pecho. Tampoco llevaba la documentación encima.

 

Empezó a pedir ayuda delante del colegio, hasta que el conserje y el personal de limpieza lo escucharon y salieron en su ayuda. Le preguntaron que le había sucedido, a lo que el joven de 30 años responde: «Me secuestraron hace unos días y me han soltado por aquí cerca. Llamad a la policía, por favor».

 

Al llegar los agentes a la zona en cuestión, empezó a explicarles una pesadilla. El miércoles de la semana anterior, en el momento que se disponía a aparcar el coche de la mujer de su jefe en el taller en el que trabaja como ayudante y recadero, una furgoneta se detuvo junto a él.


Rápidamente, varios encapuchados se bajaron de ella, le encañonaron con una pistola en la cabeza, lo metieron dentro del coche y le taparon el rostro con un pasamontañas. Además, en sus declaraciones, relata que se fueron de la localidad sevillana de Dos Hermanas, primero por carretera asfaltada y luego por un camino de piedra, que según él, por el traqueteo del coche.

 

Al llegar, sus captores le encerraron dentro de una habitación húmeda. Ahí estuvo durante los seis días siguientes, días donde solo bebió agua y no pudo comer nada sólido. Pero nadie entendía que le podía haber pasado al joven de 30 años.

 

Era todo mentira

Todo lo que acaban de leer era fruto de su imaginación. Todo es falso, de principio a fin, excepto que se presentó atado de pies y manos delante de la puerta del colegio de su pueblo. El joven se lo inventó todo para ocultar que estuvo seis días y seis noches pegándose la fiesta de su vida con pastillas, cocaína, alcohol,… Se montó toda esta mentira para que su jefe no supiera que había perdido las llaves del coche de su mujer.


Tampoco quería que se enterasen sus padres. Pero la policía no lo veía nada claro y le acabaron descubriendo: «Lo que contó no se correspondía con las consecuencias de lo vivido, ni física ni psicológicamente. Desde un principio tuvimos la mosca detrás de la oreja. Y pronto se desmoronó».

 

Durante uno de sus días de fiesta, el joven perdió las llaves del coche de la mujer del jefe y lo dejó aparcado la madrugada del domingo 21 de enero en la puerta de un local de copas de Dos Hermanas. De allí salió a las seis de la mañana y ya no tenía ni idea de donde estaban las llaves.

 

Al final, el coche apareció pero sin Daniel. El jefe del joven lo encontró aparcado delante del pub en el que su empleado se había estado durante toda la noche. La Policía comprobó este hecho mirando las cámaras de seguridad.



Comentarios