Encuentran muerta a la 'madre yihadista' en una cárcel de Ávila

Fue detenida en 2014 en Turquía cuando iba a contraer matrimonio con un miembro del Estado Islámico

Samira Yerou, conocida como la ‘madre yihadista’ ha aparecido muerta en su celda del Módulo Azul de Respeto de la cárcel de Brieva, en Ávila. La mujer, de origen marroquí, fue hallada colgando de un fular que había atado a su litera durante la madrugada del pasado viernes, 11 de mayo.

 

Yerou, residente en Rubí, Barcelona, fue detenido en diciembre de 2014 en Turquía, cuando viajaba al Estado Islámico con su hijo de tres años, nacido en España. La primera mujer juzgada en la Audiencia Nacional por la Integración en la organización terrorista Daesh aceptó, en 2016, una pena de cinco años de cárcel.


Encuentran muerta a la ‘madre yihadista’ en Ávila

Samira Yerou, de 38 años de edad y nacida en Marruecos, aunque residente en Rubí, aceptó la condena tras reconocer ante el tribunal que fue capturada por una célula integrista en Marruecos. Se justificó asegurando que su adoctrinamiento fue desarrollado por medio de las redes sociales.

 

Imagen de la detención de Samira Yerou
Imagen de la detención de Samira Yerou | Cedida

 

Debido a esta situación, Yerou fue capturada en Turquía, cuando se desplazaba hacia la ciudad siria de Raqqa. En ella, tenía previsto contraer matrimonio con un combatiente de Daesh, para así concluir con su proceso de aprendizaje y poder formar parte de la célula.

 

Después del proceso judicial desarrollado, el abogado de Samira Yerou y el fiscal, que en sus conclusiones provisionales pedía nueve años de cárcel, llegaron a un acuerdo por una condena de cinco años de prisión. Además, el pacto añadía diez años de libertad vigilada.


Arrepentida por su pasado yihadista

Como consecuencia de su detención, Samira Yerou perdió la custodia de su hijo, que quedó a manos de su padre. La ‘madre yihadista’ reconoció que estaba arrepentida de su aprendizaje y que quería recuperar su vida, así como a su pequeño.

 

El niño sufrió la educación terrorista ofrecida por su madre, quien le enseñó a pronunciar frases a favor de «degollar policías». Debido a las mismas, el pequeño fue apartado de la mujer tras pisar suelo español, procedente de Turquía y tras cuatro años de prisión no había podido estar con él.



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