La terrible imagen de un abuelo con una enfermedad terminal llorando al saber que su nieta también morirá

La pequeña de cinco años sufre un cáncer cerebral para el que no hay cura

Sean Peterson, enfermo terminal debido a un deterioro neurológico y motor que lo ha dejado sin habla, nunca imaginaria que, antes que él, su nieta de cinco años abandonaría este mundo. La familia procedente de Florida en Estados Unidos, ha vivido este año sus peores Navidades. Apenas unos días antes del 25 de diciembre la pequeña Braylynn era diagnosticada con un tumor cerebral incurable.

 

Fue precisamente la madre de la pequeña, Ally Parker, la que capturó el horrible momento en que su padre y abuelo de la pequeña se enteraba de que la condición de la pequeña había empeorado y que el final estaba cerca. Parker aseguraba: «El mundo es un sitio terrible. Nos obliga a hacer frente a la desoladora pérdida de una hija y un padre en un espacio de tiempo muy corto».


Ally también ha querido compartir en su página de Facebook una tierna imagen de abuelo y nieta en lo que ha calificado de «tiempos más felices». «Estas son dos de las personas más fuertes que nunca he conocido», escribía junto a la imagen.

 

 

Pese a los pequeños momentos de optimismo la mujer no puede evitar sentirse derrotada y afirma: «Todos pensábamos que ellos vivirían más que nosotros y, por supuesto, nunca pensamos que mi pequeña y preciosa Braylynn sería la primera en irse».


Un último rayo de esperanza

La familia no ha cesado en su empeño de hacer todo lo posible para salvar a la pequeña de cinco años. Por ese motivo iniciaron una campaña para conseguir fondos para poder trasladar a Braylynn a Méjico donde se sometería a un tratamiento experimental.

 

Por desgracia poco después de conseguir el dinero suficiente, los médicos informaron a la familia que el tumor de la niña había empezado a sangrar, lo que hacía imposible su traslado. Pese a eso, parece que no todo está perdido para esta pequeña guerrera que, de momento, ha superado las expectativas de todos los médicos.

 

«Hoy me he reunido con un equipo de trabajadores sociales i un doctor que aún no conocía. Este médico me ha dicho que quiere tratar a Braylynn. Cree que aún hay esperanza. Por fin un médico que quiere ayudarnos! La posibilidad que ella muera es todavía real, pero esto nos vuelve a dar un poco de esperanza», escribía hoy mismo, 11 de enero, la madre de la pequeña en su perfil de Facebook.

 



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