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Edurne Pasaban confiesa que la depresión casi le quita la vida

Reconoce que, desde el nacimiento de su hijo, se considera una mujer «más sensible»
Edurne Pasaban confiesa que estuvo a punto de quitarse la vida | Mediaset

 

Los deportistas de élite parecen, en demasiadas ocasiones, seres sobrenaturales, ajenos a los problemas cotidianos y humanos. Sin embargo, no dejan de ser personas, que sufren como todos los demás. Así lo demostró la alpinista Edurne Pasaban, quien sacó a la luz su lado más íntimo en la entrevista que concedió en ‘Chester’.

La emisión que dirige Risto Mejide siempre encuentra impactantes declaraciones de sus invitados. Esta vez no podía ser diferente e hizo que la única mujer en el mundo que ha logrado hacer cima en los 14 ochomiles confesara que «he visto más cerca la muerte aquí que en las montañas. La depresión estuvo a punto de quitarme la vida dos veces».

Con esta declaración, la montañista vasca reconoció haber vivido «situaciones muy complicadas» que le hicieron poner en riesgo su vida. Ni siquiera la festiva época del año en la que se encontraba, navidades, logró que cambiara su situación, por lo que se vio obligada, en Reyes, a ingresar «en un hospital psiquiátrico».

Edurne Pasaban en Chester | Mediaset

 

Una vida diferente

Pasaban confiesa que muchos de sus problemas se debían a ver una realidad diferente en su piel, en comparación a la de sus cercanos. «Con 32 años, tenía amigas casadas, con hijos, con los roles que están marcados y yo estaba volcada en mi profesión», confiesa la alpinista, quien aceptó que esta situación no la causaba comodidad en su vida.

«El psiquiatra no entendía que una persona fuera capaz de subir ahí arriba y no fuera capaz de vivir abajo», reconoció, al mismo tiempo que aceptó haber tomado antidepresivos «cuando escalaba un ochomil». Sin embargo, animó a sus compañeros de profesión a no esconder sus miedos, pues si «vemos normal tomar una pastilla para el bocio, ¿Por qué no un antidepresivo?».

Un hijo, una oportunidad

Finalmente, la situación de Edurne dio el esperado giro que la regresó al perfecto estado de salud en el que se encuentra actualmente. Eso es debido, en gran parte, al nacimiento de su hijo Maxi. «La vida cambia, uno elige que cambie en este caso. Con la maternidad me he vuelto más sensible y pienso más en lo que sienten las madres al ver sufrir a sus hijos», explicó.

Además, añadió que le encantaría que se pequeño siguiera sus pasos profesionales y se dedicara al alpinismo, asegurando que, en el caso que decida «hacer escalada», Maxi no deberá tener ninguna duda de que «su madre le acompañará».