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Lidia Torrent simula un mareo para que dos pretendientes se puedan conocer

Se trataba de un truco para presentar a los médicos que se acercaron a ayudarla
Momento en que Lidia Torrent simula estar mareada | Cuatro

 

‘First Dates’ nunca deja de sorprender a sus espectadores. Este miércoles, sin embargo, la sorpresa también fue para los pretendientes que se tenían que conocer. Carlos Sobera se encontraba en la barra atendiendo a uno de ellos, cuando de repente las cámaras notaron que algo raro le ocurría a Lidia Torrent y empezaron a enfocarla a ella.

 

La camarera del programa se empezó a marear y se tuvo que apoyar en el quicio de la puerta para no perder el equilibrio. Sobera se dio cuenta rápidamente y junto al resto de compañeros del programa se acercaron a ella y la ayudaron a llevarla hasta un sofá para que se sentara a descansar.

Todo era un montaje

«¿Hay algún médico en la sala?», preguntó el presentador. Efectivamente, dos hombres se acercaron rápidamente para prestar su ayuda a la camarera, que se recuperó sin problema al instante como si nada le hubiera pasado. Y es que en realidad todo era un «teatrillo» para presentar a los dos médicos.

 

Sobera se hizo el despistado y aprovechó que los dos pretendientes se habían acercado para presentarles y decirles que si ellos querían iban a cenar juntos. Ambos aceptaron y el presentador les confesó que todo había sido un montaje y que el mareo de Lidia torrent había sido fingido.

 

Una mujer sorprende a todos al hablar de la muerte de su marido

Hace unos días, una concursante de 'First Dates' volvió a dejar a los espectadores —y a su cita— sorprendidos tras soltar en medio de su cita que su marido «está en el cielo» y que ella está «en la gloria», tras confesar a su cita que era viuda. El encuentro entre Dolors, una operaria de fábrica de la localidad de Ripoll, en Gerona, y Juan Carlos, un pintor de Barcelona parecía ir de lo más normal hasta que empezaron a hablar del historial de amores que tenían.

 

Juan Carlos contó que se había separado recientemente —hace unos seis o siete meses— de su esposa, mientras que Dolors confesó que era viuda, a lo que él rápidamente le respondió dándole el pésame. Fue en ese momento cuando Dolors sorprendió a todo el mundo al responder que no tenía que sentir nada: «mi marido está en el cielo y yo en la gloria», dijo tajante entre risas. «Esto es a lo que llaman humor negro», continuó, demostrando que no se deja hundir por las desgracias de la vida y que acudió al programa a pasar página.